Nuestra lucha contra el trabajo infantil.

INPRHU Somoto, en su programa PRONISAC, en su historia de intervención ha desarrolla acciones para mejorar la calidad de vida de las niñas, niños y adolescentes del municipio de Somoto, San Lucas, las Sabanas y Totogalpa, entre ellas el derecho a la educación, la salud, la participación infantil, el derecho a una vivienda, alimentación etc.

Esfuerzos históricos del INPRHU que viene trabajando desde su nacimiento en el departamento de Madriz, colaborando con las instituciones del gobierno y las municipalidades, para la promoción, el cumplimiento de los derechos de la niñez, la adolescencia y su defensa.

El 12 de junio es el día elegido para celebra el Día Mundial contra el Trabajo Infantil y recordar que miles de niños en el mundo están sometidos a durísimas condiciones de trabajo. Cada año se intenta tomar conciencia de la situación y difundir las iniciativas desde instituciones de gobierno y ONG. Para contribuir a la erradicación del trabajo infantil y la explotación comercial mediante acciones de protección a la niñez, mejoramiento de la calidad educativa y fortalecimiento de redes sociales.

En vísperas del acontecimiento del 12 de junio de 2021, nuestra organización mantiene la política institucional de alto al trabajo infantil, tomando en cuenta los valores, la misión, visión institucional y la legislación nicaragüense en la ley n° 287 del título III   de la prevención y protección especial.

Dictamina en el Artículo 72.- Se prohíbe a las madres, padres o tutores entregar a terceros, hijas, hijos o pupilos a cambio de pago o recompensa. La contravención a esta prohibición conlleva responsabilidad penal.

Artículo 73.- Se prohíbe emplear a niños, niñas y adolescentes en cualquier trabajo. Las empresas y las personas naturales o jurídicas, no podrán contratar a menores de 14 años.

Artículo 74.- Los adolescentes no podrán efectuar ningún tipo de trabajo en lugares insalubres y de riesgo para su vida, salud, integridad física, psíquica o moral, tales como el trabajo en minas, subterráneos, basureros, centros nocturnos de diversión, los que impliquen manipulación de objetos y sustancias tóxicas, psicotrópicas y los de jornada nocturna en general.

Por lo tanto, hemos venido trabajando estrategias en nuestra institución para sensibilizar a la comunidad y cuestionar esa valoración positiva que se tiene en algunos lugares del trabajo infantil, las experiencias en varios países de la región, demuestran que el trabajo infantil es multicausal y que a parte de la pobreza existen otras razones importantes por las que los niños, niñas adolescentes están trabajando y no asisten o permanecen en la escuela.  

Se ha venido trabajando con proyectos en la comunidad, estableciendo una norma de que “ningún niño o niña debería trabajar – Todos los niños y niñas deben estar en la escuela”. Esa norma es parte esencial en nuestro programa que aspira a que todos los niños y niñas reciban educación escolar y puedan participar, jugar y divertirse.

Los  proyecto es una forma de dar respuesta a la problemática ocasionada por el trabajo infantil  cuyas edades oscilan entre los 5 y los 14 años de edad, y que están estudiando en las escuelas primarias, educación especial, extra edad y secundaria; en el cual los promotores, líderes comunitarios, jóvenes capacitadores, padres de familia, docentes  juegan un papel fundamental en materia de transmisión de conocimientos, organización, divulgación, así como seguimiento y monitoreo escolar y laboral.

Valoramos el esfuerzo social de las autoridades del Ministerio de educación, Ministerio de Salud, La Policía y el sistema Judicial por las coordinaciones, en la restitución de derecho, prevenir, dar protección a niñas, niños y adolescentes que están en riesgo de ser explotados y excluidos del sistema educativo. 

En los últimos tres años, en la intervención social realizada, hemos trabajado la estrategia “zonas libres de trabajo infantil” en los cuatro componentes, con el apoyo financiero de KIDERPOSTZEGELS –Holanda y INTERNATIONAL CHILD DEVELOPMENT INITIATIVES

Los principales componentes del proyecto son:

  1. Cada niño/niña tiene acceso a la educación.
  2. Cada niño/niña recibe educación de calidad que va de acuerdo a sus necesidades y lo prepara para el siguiente nivel de educación.
  3. Cada niño/niña puede contar con una red de apoyo en la escuela.
  4. Ningún niño es dañado por tradiciones culturares en la escuela.

Medidas conjuntas que tomamos con el MINED, MINSA, familias, lideres, docentes, niñas, niños y adolescentes para mitigar los riesgos del trabajo infantil:

  • Acceso al sistema educativo.
  • Apoyo y colaboración con el sistema educativo para la permanencia escolar.
  • Mediación pedagógica con las familias.
  • Visitas domiciliares.
  • Aplicación de guía didáctica con promotores comunitarios para la prevención del trabajo infantil y por el derecho a la educación, con niñas, niños en las aulas de clase.
  • Coordinar con MINED el rastreo escolar e identificar niñas, niños y adolescentes fuera del sistema escolar.
  • Equipar de material didáctico a docentes para el uso de pedagogías en el aula.
  • Fortalecer a tres clubes de Reforzamiento Escolar.
  • Organizar red de apoyo de futbol escolar “metamos un gol al trabajo infantil 2021”
  • Realizar encuentros de participación infantil incidiendo en el derecho a la educación y alto al trabajo infantil, de las comunidades de Los Canales, La Manzana y Rio arriba del Municipio de San Lucas.
  • Implementar grupos de interés de música, teatro, pintura, danza, artesanía, deporte para la participación infantil de niñas, niños y adolescentes.
  • Capacitación de liderazgo escolar a docentes.

PROTAGONISTAS DE GRANDES HISTORIAS.

 [Maiquely Díaz de 6 años]

 Cambiando las vidas de las Niñas, Niños y sus familias. 

Cada mañana Maiquely Díaz de 6 años sube en la espalda de su mamá para hacer un viaje de 45 minutos por el bosque para ir a una escuela de preescolar rural en San Lucas Nicaragua.   Para niños en situaciones normales, Maiquely tiene una discapacidad motora en las piernas y no puede caminar. “Lo que realmente me gustaría que me hija aprendiera en el centro es ser capaz de caminar correctamente.” Dice doña Luz madre de Maiquely .

 Maiquely actualmente 12 años, cursa el séptimo  grado en la escuela primaria, es una de las mejores estudiantes de la comunidad a pesar de condición física no la ha limitado a participar, para llegar tiene que subir una cuesta de 200 metros y ya lo hace sola, pero despacio.

 

 

“Con el proyecto de protección especial financiado por KÍNDER POSTZEGELS – Holanda hemos trabajado las escuelas a padres y hemos sensibilizado a las familias para que se cumpla el derecho a la educación y la participación de la niñez y la adolescencia”; dice el coordinador del proyecto Ariel Ponce.

“Ese día (…) me dijeron que había un proyecto de INPRHU Somoto en nuestra comunidad podíamos conseguir ayuda. (…) Fue un día que cambió mi vida y la de Maiquely para siempre.»

Hoy Maiquely va a pasar tiempo después de clase en el grupo de interés de pintura donde aprende a dibujar, – entrenando sus sentidos y movimientos. Desde que comenzó los encuentros de participación en la escuela, ha recorrido un largo camino para integrarse y que los demás niñas y niños la acepten.

“Mi hija no podía moverse pequeña. Estaba postrada en cama. No podía sentarse ni ponerse de pie correctamente, actualmente va con sus compañeras a la escuela, participa en los encuentros de participación, de dibujo y pintura.”

Con la integración en los diferentes espacios de participación que le ayudan a mejorar su vida cotidiana. “Por ejemplo, le enseño cómo moverse, jugar sin golpearse. La repetición es muy importante. También lo ayudo con otros ejercicios físicos que ayudan a mejorar su control de movimiento general.”

 Maiquely dice que quiere ser maestra para ayudar a otros niños y niñas e integrarlos sin discriminación. En esta escuela rural de San Lucas hay 180 niños y niña de primaria, entre ellos como diez niñas y niños con discapacidad, los colectivos de docentes los atienten integrándolos con los demás niñas y niños en las aulas de clase.

PROTAGONISTAS DE GRANDES HISTORIAS

[Franklin Díaz Mercado -14 años]

En mi comunidad miro un gran cambio.

Franklin Díaz Mercado (15 años), vive en una comunidad rural del municipio de San Lucas que tiene como principal actividad económica la agricultura, a la que se dedican la mayoría de las familias, principalmente en el cultivo de granos básicos (maíz, trigo, frijoles) para el autoconsumo, aunque también comercializan parte de sus cosechas para adquirir otros productos.  La vocación agrícola unida a las condiciones de pobreza de la comunidad, contribuye a que muchas familias incorporen a los niños a las actividades agrícolas desde muy temprana edad y a las niñas a los oficios domésticos. Esta es una realidad que Franklin conoce por experiencia propia “cuando murió mi papá estaba terminando en tercer grado. En ese tiempo me fui a vivir con sus hermanos y ellos me ponían a trabajar, me levantaban a las 3 de la mañana porque íbamos a cortar café, pero cuando me pagaban me quitaban parte del dinero. De lo que me quedó pude comprarme la mochila, cuadernos, uniforme y zapatos con los que ingresé a cuarto grado”.  No volvió a ser obligado a trabajar, porque su mamá encontró trabajo como profesora de preescolar y asumió su cuidado y educación, aunque aún realiza algunos trabajos “voy a traer leña en las tardes, halar agua en la mañana antes de irme a clase […] no me obstaculiza mis estudios y uno tiene que aportar a la familia”.

Recuerda que hace años, cuando llegó a su comunidad el proyecto: “Zonas libres de trabajo infantil” que ejecuta INPRHU y él inició a participar en el mismo era callado, tímido, pero poco a poco fue venciendo sus propios silencios. Asimismo, el proyecto ha contribuido a él que continúe estudiando porque lo apoyan con útiles escolares y “esa es una parte que mi familia ya no la tiene que pagar”. De igual forma, las actitudes de algunos miembros de sus familias a los que no les gustaba que estudiara han cambiado como resultado de lo que han aprendido en la Escuela para Padres y Padres “en veces mi mamá me decía no vayas a estudiar, anda hacerme este mandado, pero ahora es diferente, me motiva y ayuda, sabe por qué es importante la educación”.

 

Su participación en el proyecto ha marcado de forma positiva su vida. Se considera un buen estudiante, con notas de 80 para arriba y siente con más confianza en sí mismo, “me siento seguro de poder expresarme y hablar con las demás personas”. Participa como coordinador de un grupo de interés y recuerda con emoción cuando le confiaron esa responsabilidad “me sentí alegrísimo, como un líder, porque ya no me miraban como alguien que esperaba que hicieran algo por él, sino como alguien que ayudaba [..] Me reúno con los niños y jugamos futbol u otra cosa que ellos quieran […] me gusta estar con ellos, porque hablamos de lo que les pasa en sus casas, aunque están pequeños dicen que sus mamás y papás les pegan, les dicen cosas feas”.

 Nunca ha reprobado una asignatura y actualmente estudia cuarto año de secundaria. Considera que la educación es “el eje principal para mejorar nuestra calidad de vida porque a través de la educación se abren oportunidades y puertas para encontrar un trabajo que mejore las condiciones de vida y también adquirimos los conocimientos para comprender lo que se puede hacer y lo que no”. Por ser uno de los mejores estudiantes, acaba de obtener una beca para estudiar inglés, a corto plazo quiere ser policía para “de lo que me paguen, estudiar para ser físico- matemático, porque si me voy a pagar una carrera ahorita, no tengo los recursos necesarios para hacerlo. Esa es mi idea”. Valora que el proyecto ha dejado un gran cambio, porque antes “el niño nos ponía a hacer cosas que no queríamos y no había nadie que les capacitaciones a los padres y era muy triste. Lo me motiva es la alegría de los chavalos, y que tal vez con lo que yo hago se va evitar que los chavalos pasen por cosas que yo tuve que vivir. Pienso que en un futuro habrá chavalos mejores porque todos estudian”.