¿Cómo fijo el precio de mi producto?

Un problema común en los nuevos negocios es decidir el precio para mi producto, usualmente se hace un cálculo basado en el costo de la materia prima, pero no se toma en cuenta, por ejemplo, el palo de leña que se utiliza o el tiempo que nosotros gastamos en ir a comprar los materiales necesarios, o la luz eléctrica de la refrigeradora, por ejemplo, y por no mencionar que se nos olvida incluir un monto de mano de obra.

Según Enterpeuner  Para fijar el precio de un producto o servicio es importante seguir estos pasos.

  1. Elaborar una lista de lo invertido para elaborar nuestro producto o prestar nuestro servicio, no solo el costo de los materiales, debemos incluir los costos fijos (aquellos que debemos pagar independientemente de nuestro volumen de producción – como alquiler, servicios básicos, impuestos, etc.) y los costos variables (los que sí dependen de nuestro volumén de producción – como materia prima, mano de obra externa, etc.)
  2. Calcular tu salario (uno de los errores más comunes es no especificar un salario, y por ende, confundir el dinero ganado con tu negocio con tu dinero personal), para ello, nos basaremos en la tabla de salario mínimo del gobierno de Nicaragua (cuando ya tu negocio esté establecido y con mayores ganancias, puedes analizar si aumentas tu salario o no), la tabla te dará el salario mensual, esa suma la divides entre 30, y luego entre 8 (el número de horas trabajadas por día), eso te dara la cantidad lo que ganas por hora, y luego lo multiplicas por la cantidad de horas que te toma fabricar tu producto o prestar tu servicio.
  3. Investiga el precio de los productos de la competencia, y tómalos en cuenta, recuerda que no tienen que ser exactamente iguales, y no deben ser obligatoriamente más bajos que los de la competencia, a regla a seguir.
  4. Identifica el valor extra que tiene tu producto o servicio y por el que tus clientes estarían dispuestos a pagar, ¿Que es lo que verdaderamente te hace único?, esto puede ser que prestes un servicio más especializado, o que tu producto sea orgánico… o lo más importante, la historia detrás de tu producto.
  5. No olvides que tus precios pueden variar de temporada en temporada, por ejemplo, si vendes quesos, la leche es más cara en verano que en invierno, y si tienes un precio durante todo el año en los meses de verano podrías no tener ganancias, o incluso, tener pérdidas en tu negocio.
  6. Y aunque la meta de todo negocio es ganar dinero, no olvides que tus precios deben ser justos y realistas, si lo son, serán competitivos.
  7. Cuando vayas a ferias, posiblemente te toque regatear, piensa desde antes el rango de precios que puedes manejar, para eso, usa la siguiente tabla:

El precio bajo es el menor precio al que debes vender tus productos para cubrir tus gastos y tener ganancia.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *